JACONA, MICH.- Ya se encuentran listos quienes habrán de participar en la tercera edición del Viacrucis viviente en Jacona, el cual tendrá lugar el próximo Viernes Santo siendo organizado por la Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza dando inicio en la Plaza de San Agustín, donde desde temprana hora acudirán fieles católicos, para presenciar y participar en el acto escénico
Este y otros eventos que se tienen programados llevar a cabo para la ciudadanía jaconense y el turismo nacional e internacional que esté por estos lugares con motivo de la Semana Santa, están siendo apoyados por el H. Ayuntamiento de Jacona, que encabeza el alcalde Martín Arredondo Delgado.
Es de esperar que, en esta ocasión, habrán de participar cerca de un centenar de feligreses, quienes personificarán a los distintas personalidades que en su momento fueron los que tiene memoria estuvieron en torno a la Pasión y Muerte de Jesucristo, como lo señalan los Evangelios.
Todavía no ha trascendido al dominio público el varón que en esta ocasión habrá de representar escénicamente a Jesucristo, pues de todos es sabido que es el personaje más importante de esta representación que llega muy hondo en el sentir de los fieles.
Todo indica que esta puesta en escena iniciará desde el Jueves Santo y proseguirá el Viernes Santo en el patio del Atrio de la Parroquia de San Agustín y posteriormente subirán a un templete que ex profeso se instalará y ahí se llevará a cabo el Juicio de Pilatos a Jesucristo, quien luego de que pretenda salvarlo de la muerte, primero ofreciendo liberarlo por la Pascua y que el pueblo judío gritaba enardecido ¡Crucifícalo! y suelta a Barrabás.
Después Pilatos ordenará la tortura a Jesucristo mediante latigazos, con la esperanza de que eso sea suficiente para que los judíos dejen libre a Jesús, para finalmente rendirse y lavar sus manos en señal de que no toma parte en la determinación de la crucifixión.
Del San Agustín partirán los contingentes de quienes participan en esta representación del Viacrucis Viviente de Jesucristo, al cual se irán incorporando más y más feligreses hasta llegar al Cerro de la Cruz, donde posteriormente será crucificado el que personifique a Jesucristo.