Zamora Michoacán, 05 de noviembre de 2015. La decimotercera edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) concluyó sus actividades oficiales con la ceremonia de premiación en el Teatro Ocampo, donde el equipo de ganadores en las categorías Sección Michoacán y Cortometraje Mexicano en Línea, contó con la participación de un joven zamorano que actualmente presta sus servicios en la Dirección de Comunicación Social del Ayuntamiento de Zamora.
El Premio que el equipo de jóvenes michoacanos obtuvo fue con la elaboración del cortometraje "Donde nunca morirás"; Armando Linares López, señaló que el resultado fue de una decisión tomada y una pasión aceptada y ya redimida como es hacer cine, donde “Si morir a algo implica renacer en una mejor versión, entonces morir no es tan malo, pero si es posible nunca fenecer resulta aún mejor”.
Al evento fue conducido por la actriz Eréndira Ibarra, y asistieron los directivos del festival: Alejandro Ramírez Magaña, presidente; Cuauhtémoc Cárdenas Batel, vicepresidente; Daniela Michel, directora general; además del jurado, los invitados y gran parte del talento en competencia. Los premios fueron entregados por José María de Tavira, Claudia Ramírez, Tenoch Huerta, Cecilia Suárez y los integrantes del jurado de cada sección en competencia.
El Premio de la Sección Michoacana: Donde nunca morirás, de Héctor Alexis Estrada García, consistió en un diploma, el trofeo El Ojo, diseñado especialmente para el festival por el destacado artista michoacano Javier Marín, un paquete de postproducción de imagen para un cortometraje en formato digital otorgado por Cinema Máquina, y 100 mil pesos en efectivo, otorgados por el Ayuntamiento de Morelia.
Lo que fue el Premio a Cortometraje Mexicano en Línea: Donde nunca morirás, de Héctor Alexis Estrada García, consistió en un diploma, un convenio de distribución por seis meses otorgado por La Ñora Distribuye y 50 mil pesos.
La sinopsis de "Donde nunca morirás" es la siguiente: “Diana es una pintora soñadora que después del asesinato de un periodista se encuentra con Leo, otro periodista joven pero con una ética profesional imposible de ejercer. Ambos inevitablemente terminan sumergiéndose en el basto mundo del periodismo”.
“El cortometraje tiene una temática surrealista”, aclaró Estrada, “se maneja en todos los tiempos, el pasado y en el presente. El personaje protagónico te va platicando toda esta experiencia por medio de flashbacks, pero también dejamos un final abierto. Hay un antes y un después en la historia por el asesinato de un periodista, el antes de que ella explotara artísticamente sus emociones y un después de esta traumática situación cuando ella es una persona totalmente distinta de la que vemos en un principio del cortometraje. Es un poco complejo de explicar”.